martes, 25 de diciembre de 2018

Mis inicios en el terror y el rol

Siempre me ha fascinado el género de terror.
Mi primer encuentro con este es una conocida anécdota familiar: a los cinco años mis padres me llevaron al médico en Alicante (no es que no hubiera en mi pueblo, quizá era un especialista; en 1978 todavía era muy habitual desplazarse a la ciudad para buscar uno). Al salir entramos en un cine para ver "Tiburón", y no he podido volver a meterme en más de un metro de agua sin imaginar esas mandíbulas gigantes cerrándose alrededor mía.

Varios años después me crucé con los afiches de "Posesión infernal" en las cristaleras del cine Dúplex de Pilar de la Horadada. Las imágenes de los poseídos me atormentaron varios años en mis sueños, sin haber visto siquiera la película. En la adolescencia me obsesioné con aquella película, que sigue siendo una de mis favoritas. Recordemos que aún no existía internet y que vivía en un pueblo, con lo que los medios para acercarse a estas subculturas eran escasos, aunque no tanto como para impedirme descubrir a Lovecraft en la biblioteca local.

En la segunda mitad de los años ochenta del siglo pasado descubrí los juegos de rol. SdlA, Paranoia, D&D... pronto empecé a hacer de Guardián del que para mi era el mejor de todos ellos: "La Llamada de Cthulhu", el juego de rol de horror basado en los mundos de H.P. Lovecraft. Editado por Chaosium, esta creación de -principalmente- Sandy Petersen, fue publicada en nuestro país por Joc Internacional, edición que aún conservo. Durante un par de décadas o tres inventé módulos, reglas caseras, adapté juegos de mesa a esa ambientación, etc. Incluso cree mi propio sistema D20 antes de saber de la existencia del tristemente famoso Cthulhu D20.
Con la aparición de Vampiro: La Mascarada asistí con poco interés al Mundo de Tinieblas, a pesar de reconocer sus virtudes y su aportación al panorama rolero. Me fuí más hacia la ironía de In Nomine Satanis/Magna Veritas.

En general, tenía la sensación de que a los juegos de rol les faltaba algo. No es que no disfrutara, pero me costaba horrores evitar el rail-roading; quizás no era un buen máster, pese a que me esforzaba muchísimo en darle a mis jugadores una experiencia satisfactoria sin ser un "máster mamá", que sus personajes sufrieran lo indecible para al final salir victoriosos.

Durante un periodo de tiempo, mi único acercamiento al rol fue en modo lectura (me quedé sin grupo de juego, y la vida me lió en otros menesteres). Hablamos de la época de "Leyenda de los 5 anillos". El Magic se llevó a muchos roleros, aunque no fuera culpa del juego ni de los jugadores.

En ese tiempo, iba probando formas de acercarme al terror. Trabajé bastante en una idea llamada "Los intrepidos Cazasombras", un mundo muy inspirado en "El baile de los Vampiros" de Polansky.

En 2014 empecé a leer sobre sistemas como Fate, PbtA, y otros, pero tardé como alrededor de un año en entender el concepto de PbtA, con lo que mi concepción del rol cambia de la noche a la mañana. Había encontrado lo que me faltaba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Charlando con ChatGPT-rol y funcionamiento interno

 Charlando con ChatGPT Por imitación de una partida de rol que hemos jugado en un grupo de Whatsapp, le he pedido a ChatGPT que me haga una ...